El Sindicato de Obreros de la Industria Maderera (SOIME) encendió las alarmas al solicitar formalmente al Ministerio de Trabajo una auditoría sobre la empresa Mazter Ind. Maderil S.A; en medio de un escenario que afecta directamente a 25 trabajadores y que, según denuncian, se arrastra sin soluciones desde hace meses.
Desde el gremio hablan de incumplimientos laborales, falta de respuestas y una preocupante ausencia de la conducción empresarial, lo que agrava la incertidumbre de las familias que dependen de la actividad.
El conflicto, que según el SOIME se viene gestando desde 2025, ya dejó de ser una advertencia para convertirse en una situación crítica. “No hay interlocutores claros ni señales de reactivación”, deslizaron fuentes sindicales, marcando un escenario que, de no revertirse, podría escalar.
Ante este panorama, el sindicato evalúa avanzar con medidas concretas para resguardar los puestos de trabajo. Entre las alternativas que se analizan aparecen la conformación de una cooperativa de trabajadores o incluso la intervención del Estado, opciones que reflejan la gravedad del conflicto y la falta de respuestas empresariales.
Mientras tanto, la pelota parece estar ahora del lado de las autoridades laborales, que deberán determinar si existen irregularidades y qué medidas se tomarán para evitar que la crisis derive en la pérdida definitiva de empleos en la localidad.
En Caraguatay, el reloj corre y la incertidumbre pesa cada vez más.

